Astrolux una historia de ¿éxito o terror?

Cada marca, cada modelo, cada logo, despierta una serie de sensaciones muy personales que no siempre resultan sencillas de explicar. Mientras que algunas de estas marcas brillan con un halo de perfección que evoca el más profundo de los deseos, otras, simplemente se sitúan a caballo entre la duda, la esperanza y por qué no decirlo, el miedo o incluso el desprecio.

Si existe una marca capaz de despertar toda clase de profundos sentimientos, esta es sin duda sería Astrolux. Pero ¿quién es Astrolux? ¿quién está detrás de esta marca? Y más importante aún ¿por qué es famosa?

Astrolux es la marca de linternas propiedad de la famosa tienda online banngood.  Es posible que estés pensando ¿Una tienda online se dedica a fabricar linternas? La respuesta es evidente, no. Bajo esta marca podemos encontrar los productos de dos fabricantes bien conocidos como son Manker y Mateminco.

Hasta aquí ya hemos respondido las dos primeras preguntas, qué y quien. Pero sigue quedando por responder la duda más importante ¿Por qué es famosa?

Si echamos un vistazo al catálogo de esta marca la respuesta a la anterior pregunta bien pudiese ser, su precio. Pero si investigamos un poco más, veremos que Astrolux es tristemente famosa por algunas de las chapuzas más infames que se recuerdan.

La lista de modelos con diversos fallos es tan larga que daria para escribir un nuevo tomo de la enciclopedia Espasa-Calpe, pero para no hacer esta entrada excesivamente larga, me centraré en dos modelos que resultaron un éxito de ventas y un completo fiasco al mismo tiempo.

Astrolux S2


La Astrolux S2no confundir con la Convoy S2- es una linterna con un led XP-L HI diseñada para competir en el segmento de las pequeñas linternas lanzadoras. Con 1400 lúmenes, pulsador trasero iluminado, driver FET y firmware bistro, prometía, al menos sobre el papel, revolucionar el mercado. Mientras que modelos similares como eran las primeras Convoy C8 se quedaban en unos “pobres” 960 lúmenes y aún utilizaban un firmware clásico de 3 o 5 modos, el modelo de Astrolux pegaba un golpe sobre la mesa proclamándose como la reina indiscutible de este segmento. Unido esto a un precio contenido, una vez más, la receta del éxito ya estaba cocinada y preparada para servirse en las mesas de miles de compradores.

Astrolux S2

La S2 resultó ser un cohete, vaya que si lo era. Era potente, se sentía bien en la mano, el tail luminoso resultaba tremendamente llamativo y encima era barata. Así que ¿Qué falló?

La linterna tenía la mala costumbre de quedarse en el modo único o muggle mode. Y esto sucedia en el momento más inoportuno, sin haber hecho nada extraño ni haber entrado en este modo de manera intencionada.


El fallo provenía de un FET de baja calidad, que, en ocasiones incluso no estaba bien soldado.  Aunque muchos usuarios optaron por cambiar el FET por su cuenta y riesgo, la solución pasaba por solicitar un reemplazo al vendedor, el cual primeramente nos invitaba a una ración de puntos y después de mucho insistir, finalmente terminaba por ofrecer un nuevo driver.

Con la aparición de las primeras C8 plateadas con firmware biscotti la sentencia de muerte para la S2 estaba firmada. Nadie se fiaba de los modelos que provenían directamente de la tienda y a su vez, los drivers que se entregaban como intercambio no estaban libres de sospecha. 

Finalmente, aunque el modelo aún se encuentra a la venta, ha quedado totalmente relegado, resultando ignorado por prácticamente la totalidad de la comunidad.

Astrolux S42


Aunque sin duda, si de lo que se trata es de hablar de un modelo prometedor que de nuevo, lo tenía absolutamente todo pero resulto ser un completo fiasco, ese honor es para la Astrolux S42.

Para ponernos en situación, hablamos de una linterna bolsillera, potente, con dos grupos de modos, puerto micro-usb, barata y que incluso podía incorporar un punzón trasero ¿Qué falló? Prácticamente todo. Pero el interfaz junto a tres importantes fallos de diseño han hecho de este modelo posiblemente el más odiado de toda la marca.

Su principal problema reside en una interfaz que, hablando claro, se podría decir que resulta incomprensible. De los dos grupos de modos con los que cuenta, en el primero de ellos, desde apagado se pasa a moon –cuando este modo deberia estar oculto– y de moon con una pulsación larga se salta directamente hasta el modo turbo.

Los modos se reparten de una manera un tanto extraña, moon, bajo, medio 1, medio 2, alto 1, alto 2, turbo, strobo, comprobación de batería y flash para la bici. Es decir, para los modos estroboscópicos primero es necesario pasar por moon, de ahí a turbo manteniendo apretado el botón durante dos segundos y finalmente, de ahí a strobo. Pero para utilizar el strobo de bici, primero resulta necesario pasar por el modo de comprobación de baterías, lo que a todas luces resulta incomprensible ya que en este modo la linterna parpadeará indicando el porcentaje de carga de la batería, dejando al usuario sin saber muy bien que hacer.

Astrolus S42

Si esto no fuera suficiente, la memoria solo está disponible en el grupo de modos 2 y para llegar a este grupo desde el grupo 1, se requiere hacer un doble clic desde cualquier modo. Lo que provoca que el usuario salte del grupo 1 al 2 de manera involuntaria, haciendo que nadie tengla claro en qué grupo o modo se encuentra.

Además, los modos son cíclicos, es decir, del turbo se pasa a moon y de nuevo vuelta a empezar. Requiriendo un clic largo para apagar la linterna que dicho sea, solo se puede apagar desde moon. Una vez con la linterna apagada, el bloqueo electrónico no siempre funciona.

También relacionado con la interfaz, aunque se trata más de un problema de diseño de la electrónica, el modo turbo se encuentra calibrado, según el manual a 20 segundos. Pero la realidad es que se puede estar en el modo turbo durante minutos. Lo que provoca que la linterna alcance temperaturas tan altas y ridículas como 120º. Lo que a su vez provoca que los leds se dañen.

Es resumen, para apagar solo se puede hacer desde moon, el bloqueo no siempre funciona y el turbo puede funcionar sin control.

En el apartado físico la tapa del puerto micro-usb se desprendía del cuerpo con solo agitarla, lo que provoca la perdida de impermeabilidad de la linterna. Otro de los fallos comunes de este modelo es que el tubo donde se hospeda la batería no era lo suficientemente largo, por lo que era común dañar la batería. Y por si todo esto fuera poco, existían unidades donde el botón se desprendía debido al calor.

En definitiva, un auténtico desastre.


Aunque estos dos modelos resultaron ser un completo desastre, Astrolux lejos de amedrentarse, sigue presentando modelos a una velocidad desorbitada acompañados de unos precios realmente bajos. Si bien la mayoría de estos modelos sufren de pequeños problemas, a día de hoy ninguno como los dos ejemplos que hemos visto.

Incluso la marca se ha permitido recientemente poner a la venta un modelo que, aunque el tiempo lo dirá, las primeras sensaciones son francamente buenas, este no es otro que la Astrolux FT03.

¿Esto quiere decir que ahora mismo Astrolux es una buena marca?

Personalmente no la recomendaría para un uso profesional. Al menos no sin contar con una linterna de respaldo. Si por el contrario eres un entusiasta, no te importa que tu linterna sufra de ciertos fallos o estás dispuesto a repararlos por tu cuenta, adelante. Los precios son buenos y el rendimiento, cuando funcionan correctamente, es muy bueno.