¿Como se siente la BLF GT de serie respecto a una modificada?

Una vez más, la falta de tiempo y los plazos de entrega de ciertas piezas hacen que el blog no esté tan actualizado como me gustaría que lo estase.  Sirva de ejemplo la entrada de como ganar metros, lúmenes y otras cosas de no comer” la cual está parada a la espera de que lleguen piezas para ver las diferencias reales a las que hago referencia en dicha entrada.

O las modificaciones que va a sufrir cierta Sofirn Q8 en las próximas semanas gracias a que otro compañero del grupo de Telegram ha decidido sacrificarla en pro de la ciencia –tranquilo Josean, prometo devolverte la linterna, aunque sea desmontada– 😛

Como fuera y hasta que de alguna manera vaya sacando proyectos adelante, si me gustaría colgaros dos fotos de cosecha propia y hablar un poco sobre ellas.


Como se puede apreciar en las fotos, el lugar es el mismo y las condiciones son similares. Cambia que, mientras en la primera fotografía quien sostiene una de las GT es un trípode, en la segunda es un niño que, a falta de un último estirón para que sostenga la linterna totalmente perpendicular, nos sirve.

Aunque he perdido la cuenta de las veces que he hablado de la GT, pero en esta ocasión lo voy a hacer desde otra perspectiva.

¿Como se siente la BLF GT de serie respecto a una modificada?


Si nos fijamos bien en las fotos, hay dos diferencias bastante sutiles entre ambas. Estas son el tono y la intensidad de la proyección. 

Mientras que en la primera foto, la GT está totalmente de serie y su led es un XHP70.2 N4 de 4000K, en la segunda estamos antes un XHP70.2 de 6500K al que se le ha retirado el domo (la cúpula superior que recubre el led) con el objetivo de ganar metros a costa de empeorar su tinte.

La segunda diferencia, y en la que hay una pequeña trampa, es la intensidad.

Tendemos a pensar que una linterna con más intensidad es una linterna más potente. Parece algo de sentido común, si veo algo con una proyección más intensa, es que tiene que ser más potente. Esto claramente no es cierto.

Este pensamiento normalmente ocurre en el no iniciado y es el mismo principio por el cual las linternas zoom tienen tantos adeptos entre quienes no conocen otras opciones mucho más serias.

BLF GT XHP70.2
¿La GT más potente del mundo? No, ni de broma.


Fíjate de nuevo en la imagen anterior. Además de que los valores de la foto no son iguales y el objeto a iluminar está más cerca que en fotos anteriores ¿A que parece mucho más potente que la primera de las fotos?

Pues en realidad no lo es, ya que está última foto y la segunda fotografía de la galería, son en realidad la misma linterna. La BLF GT dedomada con driver Lexel.

Y es aquí es a donde quería llegar. La GT de serie, en realidad es más potente ya que su número de lúmenes es mayor. Al menos de inicio, ya que utiliza un driver FET por lo que aprovecha la totalidad de la intensidad que entrega la batería, mientras que, en nuestra linterna modificada, este amperaje está regulado. Sacrificamos potencia inicial por potencia constante.

¿Y si le diésemos la vuelta a la tortilla? Es decir, el driver FET en la linterna con el led dedomado y el driver regulado con el led con domo.

De inicio veríamos que la linterna con el driver FET lanzaría, como diría Buzz Lightyear, hasta el infinito y más allá. Mientras que con el driver de Lexel este amperaje está regulado a 6.5A. Al menos una vez más esta es la teoría.  

La realidad es que a ciertas intensidades además de calentar el led de manera incensaría, la potencia que se gana es poca. Así que respondiendo a la anterior pregunta. No compensa hacer el cambio. 

Ahora que ya sabemos que, la linterna de serie tiene mejor tinte que la modificada, que de inicio es más potente a costa de calentar innecesariamente el led y de que a medio plazo se obtienen unos runtimes peores que la versión modificada ¿Qué versión es mejor?

¿A quién quieres más, a mamá o a papá?


En la mano, o mejor dicho colgadas al hombro (más de 2.5kgrs) se sienten igual de pesadas, y al máximo de potencia, la versión sin modificar tiende a calentarse un poco más. Por lo demás, los metros en ambas son tantos –más de 1400 en la versión sin dedomar y más de 1600 en la versión dedomada– que las diferencias son casi inapreciables a simple vista. Así que difícil respuesta.

Más adelante, con tiempo y multímetro y luxómetro en mano, comprobaremos estás diferencias. Pero por lo pronto te propongo un reto.  

La siguiente foto ¿es de la BLF GT dedomada o de serie? 

¿De serie o modificada?

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